Cartas al padre Jacob


El cine no comercial independiente tiene la característica de enfocarse en temas que a menudo las grandes productoras de cine pasan por alto. Por otro lado, Finlandia no se caracteriza por ser un país conocido por su cine, así que esta película viene a ser como una novedad grata en un contexto de tantas producciones hollywoodenses vacuas y llenas de temas sin sentido.


La película se enmarca en lo que algunos llaman el “cine espiritual” o “el cine de los grandes temas humanos”. Como quiera que se lo llame la película dirigida por Klaus Härö, quien además hizo el guión a partir de una idea original de Jaana Makkonen, trata sobre un tema a menudo dejado de lado, la redención y el perdón.

La película está ambientada en una zona rural finlandesa y narra la historia de un sacerdote jubilado, anciano y ciego, el padre Jacob y de Leila una asesina condenada a cadena perpetua que, tras doce años de cárcel, recibe el indulto.


Antes de dejar la prisión, un funcionario le explica que Jacob, un cura rural anciano y ciego, ha solicitado su ayuda como asistente. Leila acepta esta labor, que consiste en ayudar al párroco a responder las cartas de los fieles solicitando ayuda espiritual.

Dos mundos radicalmente opuestos se entrelazan en esta emotiva historia sobre el perdón, la amistad, el cuidado del día a día, las dificultades de hacerse mayor y el inmenso poder de la redención.

La tarea de Leila consiste en leerle al sacerdote las cartas que envían personas afligidas por los más diversos dramas y contestarlas. El párroco acumula todas esas cartas bajo su cama. Cada día el anciano espera con ansias que lleguen cartas, porque en ellas está el sentido de su vida y ministerio, al final de sus días, sus feligreses han partido a otras zonas y su iglesia se ha quedado vacía, por lo que su labor pastoral se circunscribe a escribir y animar con esperanza y sentido a quienes lo necesitan.


Leila, que procede de un mundo totalmente diferente, acepta el puesto a regañadientes, sin embargo, no está cómoda en el papel que le han asignado. Encuentra sin sentido lo que hace, incluso llega a botar al pozo de agua algunas de las cartas, para no tener que lidiar con ellas.

Sin embargo, poco a poco su dureza se va enterneciendo al entender que el Padre Jacob obra con un interés genuino, que busca verdaderamente, sin interés la salvación de aquellos que han perdido toda esperanza.

En el clímax y luego de un arrebato de ira de Leila ella descubre la verdadera razón por la que ha salido libre de la cárcel y comienza a experimentar en carne propia el sentido de la redención y el significado del perdón. Las cartas han dejado de llegar y por primera vez logra empatizar plenamente con otro ser humano y sentir lo que significa el abandono y la falta de sentido. En ese momento Leila experimenta un renacer de su propia vida, haciendo lo que en otras circunstancias nunca habría soñado hacer.


Una película digna de verse, para reflexionar, para pensar, para entender que la vida humana es mucho más que tener profesiones y que la vida siempre nos da nuevas oportunidades. Una mirada a la religión desde una perspectiva menos litúrgica o espiritualizante, y más cercana a la realidad cotidiana, con sus claros y oscuros.

Sinopsis


Créditos

Título original: Postia pappi Jaakobille. Año: 2009. País: Finlandia. Duración: 74 minutos. Director: Klaus Härö. Guión: Klaus Härö y Jaana Makkonen. Género: Drama. Música: Dani Strömbäck. Fotografía: Tuomo Hutri. Reparto: Kaarina Hazard, Heikki Nousiainen, Jukka Keinonen, Esko Roine. Producción: Lasse Saarinen y Risto Salomaa. Fotografía: Russell Boyd. Montaje: Samu Heikkilä. Dirección artística: Kaisa Mäkinen. Vestuario: Sari Suominen. ProductoraKinotar / Yleisradio (YLE). Web oficial: http://www.nordiskfilm.fi/valkokangas/minisite.php?id=2036



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